La obra es el resultado del laboratorio intensivo de creación escénica que explora dimensiones y dispositivos de ficción como el amor, el trabajo y el tiempo.
En tiempos de desorientación, de turbulencia intelectual, emerge una necesidad de delimitar un campo en el que el juego sea un ordenamiento, un tiempo común para el despliegue de potencias aisladas. Establecer un marco para que el desarrollo de una emoción referida a un tema en especial se convierta en un volado que se despliegue alcanzando otros cuerpos y objetos.
Dirección: Paula Manaker.